lunes, 6 de agosto de 2007

Paseo a la república

Imagínate pensar en tanto

Que te duermas en un parque

Imagínate, dormir sentado

¡que asco!

Imagínate reír

De sueño

y rebuznar todos los días

Imaginate cantar

Sentarte, imagínate sangrar

Oh amigo

Así es fácil ilusionarse

Memento mori

Mal hiciste, una calida noche
Cambiando el tema, saliste…
Dejaste el cielo en hoguera, aquella noche
Mala memoria, mal sueño
Mal sueño, pero quisiste contarlo.
Erraste el tiempo en el espejo
Las veces que te quedaste con ella
Los momentos que guiñas y guiño
Mala la brisa en su mejilla,

¿Y ahora como?... nosotros erramos, mala la elección, malo mi pensamiento.
¿Ahora que? Todo, yo decido cuando empiezo y cuando termino.

Finalmente, simplemente no era nada… te apagaste y concebiste otro escalofrío.
Algo más breve -pensaste- mal hiciste.
Nunca más, cambio el mísero silencio y las luces
Por una instantánea extraña
Por compartir otro auto contigo
Por hacer palabras con voz grave
Por no hacerte caso y parecer más individuo.


Malo soy, mal escucho. Mal hago lo que sueño y pienso lo que tengo entre los dedos.
Cambio el filo de una risa por tu torso descubierto, sin desearlo lo deseo.
Primera vez que pienso honestamente.
Hoy cambio mi suerte por nada, y nunca tuve suerte.
Me quedo con nada.


Mal hago y mal pienso mientras hago algo terrible
Siempre escucho, todo simbolizo…
Mal hago lo que sueño y pienso lo que tengo entre los dedos.
Ahora y nunca fui nada y una vez cambie.
Hoy salgo y saliste, en las piedras salimos, vigilando las paredes caminamos.
Caminábamos, escuchando un sonido ignoto, no sabíamos el camino.
Ahora camino solo y nunca fui nada y una vez cambie.


Si escribo cosas negras hoy, es porque estoy triste
Jamás estaré triste, es un engaño
Todo fue un engaño y caíste en mi regazo.

Uh!

Iris moribunda en nostalgia
En el fondo de tus pupilas arde una cruel inocencia
Que incendia la locura de tu rostro
Que permite la bondad de tu vestido
Que sigue en su ofrenda de eternidad
La belleza de tus piernas, tus brazos
Tristeza de tus manos descanzadas


¡Cuánto te veo pensar en cada instante
Y que insensata la humildad de tu mirada!

Take me to the sky...

Canción para el hijo de una niña.


Parirá el origen de una muerte
que partirá a una jaula
sin dinero, sin: “acá duerme”.

Duermete niño.
No hay plata pues
duerme mejor,
que cuando estrujen el club de tu “maison”
dentro morirá todo lo de afuera

Ponle musica, cuando lo necesite...

jueves, 2 de agosto de 2007

Prueba...

En el comienzo de todo lo que queremos volver cotidiano, queremos pruebas. Pero lo cotidiano no obedece una prueba, una planificación; no planeamos depender de nuestras manías, ni planificamos nuestros vicios o hábitos, sin embargo buscamos constantemente probarnos que todo lo que hacemos vale la pena, tratamos de justificarnos con cuestiones tan abstractas como el “placer” y la “libertad”, aunque placer no es erección ni libertad es no tener restricciones. Aun así, de no hacer esto, andaríamos hacia el vacío, no nos reivindicaríamos humanos.

Lo verdaderamente paradójico es el fruto de nuestros esfuerzos, lo que nace de las pruebas que regularmente nos hacemos para tratar de sobrevivir ante la insignificancia; a diario nos percatamos que aquello que hacemos todos los días, lo que masticamos todos los días, lo que bebemos a diario y lo que andamos habitualmente, nos va matando.

Pero todo hombre es un vicioso de la vida. Así este tema es una prueba, quiero ver como funciona un Blog... Espero no sea como todo lo que de nuestras pruebas resulta bueno, resulta positivo. Espero no aburrirme.